domingo, 12 de marzo de 2023

  En la actualidad hay 193 Estados reconocidos por la ONU (Organización de las Naciones Unidas), pero hay otros dos «Estados observadores» que son el Vaticano y Palestina, lo que nos da un total de 195 Estados. De los 195 Estados actuales, 107 surgieron en el siglo XX, más de la mitad, y otros 3 en lo que va de siglo.

En la actualidad hay 193 Estados reconocidos por la ONU (Organización de las Naciones Unidas), pero hay otros dos «Estados observadores» que son el Vaticano y Palestina, lo que nos da un total de 195 Estados. De los 195 Estados actuales, 107 surgieron en el siglo XX, más de la mitad, y otros 3 en lo que va de siglo.

La admisión en la ONU de un nuevo Estado, tiene que ser aprobada por al menos 9 de los 15 miembros del Consejo de Seguridad (van rotándose), sin que ninguno de los cinco miembros permanentes utilice su poder de veto (China, Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Rusia). Por tanto, no hace falta la unanimidad de todos los Estados.

 «Entrar en la ONU es crucial para que un territorio sea considerado un Estado. Kosovo, por ejemplo, es reconocido por 112 países (Estados) de la ONU, es miembro del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional (FMI). Pero, por no estar en la ONU, todavía es considerado un país de reconocimiento parcial», explica el profesor de geografía humana de la Universidad de Cambridge Alex Jeffrey.

El caso del Sahara Occidental

 

La República Árabe Saharaui Democrática, fue declarada independiente de España en 1976 tras la Marcha Verde. En el año 1970, la ONU exigió a España un referéndum de autodeterminación del Sahara, pero España se negó. La rebeldía de la población ante el imperialismo y la presión internacional, hizo que España aceptara finalmente el referéndum en el año 1974, aunque, la situación bélica en la que vivía Marruecos lo impidió.

De hecho, Marruecos era entonces un Estado de nueva creación tras su independencia en 1956 de Francia y España (El Rif y Tetuán). Es más, dentro de los territorios españoles en África, el Sidi Ifni fue conquistado por Marruecos a España en el año 1957 en pleno franquismo, por tanto, un año después de constituirse como Estado.

El rey marroquí Hasan II, con el apoyo de Estados Unidos y Francia, incitó con un gran éxito a la población marroquí ajena totalmente al territorio, a una marcha pacífica de 50.000 civiles al Sahara para expulsar a los españoles, lo que supuso el inicio del abandono de España de esta colonia que quedó, sin embargo, en manos marroquíes y mauritanas.

La Asamblea General de las Naciones Unidas, con la aprobación de España, votó a favor de: «el derecho inalienable de todas la poblaciones saharianas originarias del territorio a la libre determinación».

 

El 26 de febrero de 1976, muerto el generalísimo Francisco Franco (africanista ex-combatiente en la Guerra de Marruecos), el Bourbón Juan Carlos I elegido por el propio dictador, firmó la descolonización definitiva del Sahara Occidental por España.

Es así como España aceptó, por segunda vez en su historia, la descolonización de forma pacífica de un territorio ocupado por su ejército, el resto de todas sus numerosas colonias se habían independizado unilateralmente y tras alzarse el pueblo en armas, salvo la provincia africana de Guinea Ecuatorial, que lo hizo en 1968 tras una orden de la ONU y tras más de 200 años de colonización.

 

Por tanto, el siglo pasado España perdió el 33% de su territorio nacional, ya que todas estos territorios africanos (aún le quedan varios a España en este continente), tenían la condición de provincias y sus habitantes eran ciudadanos españoles de pleno derecho.



Actualmente, gran parte del territorio conocido como el Sahara Occidental, está invadido por Marruecos. Marruecos llama a este territorio con el eufemismo de «provincias meridionales». Este hecho de cambiar los nombres a los territorios invadidos, es habitual en todo proceso colonizador.

La resistencia saharaui ante el imperialismo mauritano-marroquí, creó primero el Movimiento Para la Liberación del Sahara (1960), después renacido como Frente Polisario (1973), gracias a lo cual existe una franja soberana llamada Zona Libre o Territorios liberados, que son controlados por el gobierno de La República Saharaui Democrática, y por tanto, pertenece de facto a un Estado soberano.

Entre 46 y 86 Estados miembros de la ONU (varía según las fuentes que se consulten), reconocen el Sahara Occidental como Estado, el resto no, incluidas España y Francia.



Los casos de Chipre del Norte, Osetia del Sur y Abjasia

 

La República Turca del Norte de Chipre declaró su independencia de Chipre en 1983, pero solo es reconocida por Turquía. El propio Estado de Chipre es independiente solo desde 1960.

Un caso similar es el de Osetia del Sur y Abjasia, ambas soberanías están en el Cáucaso y se declararon unilateralmente independientes de Georgia en 1991, pero solo son reconocidos por cinco Estados. Georgia se había declarado a su vez independiente del imperio ruso ese mismo año.

Palestina y Kosovo

 

El Estado actual más controvertido es probablemente el Palestino, reconocido como «observador» por la ONU, el cual se proclamó unilateralmente en 1988 y en un primer momento solo fue reconocido por 94 Estados, actualmente lo es por 130.

El último «caso especial» en la ONU hasta ahora era el último Estado en independizarse: Kosovoel cual fue parte de Serbia, de la que declaró su derecho de autodeterminación en 2008. Hoy Serbia considera a Kosovo una provincia autónoma de su Estado, aunque Kosovo es totalmente soberano, es decir, no acepta en su territorio ni reconoce un gobierno superior al que se ha dado a sí mismo el pueblo albanokosovar. Kosovo es reconocido entre 98 y 112 Estados (según la fuentes que se consulten), entre ellos no está España pero sí Francia.



En el 2008, el Pueblo kosovar de mayoría albanesa, proclamó unilateralmente su independencia con el apoyo de Estados Unidos y otros Estados de la UE (no así de Rusia), pese a la amenaza Serbia de crear una masacre humanitaria. Tan solo 2 años después, la Corte Internacional de Justicia de la Haya, máxima instancia judicial de las Naciones Unidas, el 15 de julio de 2010 proclamó: “No hay norma en el derecho internacional que prohíba la declaración de independencia», aceptando de hecho la independencia de Kosovo.

Kosovo tiene 1,8 millones de habitantes y 10.000 Km cuadrados y no fue antes independiente. Cuenta con una mayoría albanesa recién llegada al territorio (1912) frente a los serbios que habitaban hasta entonces en ella y que consideran a Kosovo la cuna de su Pueblo. Su PIB es de 6.527 millones de dólares y su renta per cápita es de 3.752 dólares nominales el año (la 143 de todos los Estados) y no tiene industria propia.

Los dos últimos casos, Donetsk y Lugansk

 

En febrero de 2022, otras dos «repúblicas» han sido reconocidas como Estados independientes por Rusia y por Osetia del Sur, las hasta hora ucranianas de Donetsk y Lugansk, que autoproclamaron su independencia en el 2014 mediante un referéndum no reconocido por Ucrania ni por las Naciones Unidas.

Ambas son de habla mayoritariamente rusa (más del 80%) y cuentan con una fuerte minoría rusa, llegada en el caso de Lugansk durante la industrialización soviética (suponen cerca de la mitad de la población). Por otro lado, se trata de comarcas sin casi una historia de lucha por sus libertades.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

    En la actualidad hay 193 Estados reconocidos por la ONU (Organización de las Naciones Unidas), pero hay otros dos «Estados observadores»...